La comunicación en las comunidades: un acto de interacción humana

Apuntes sobre el significado de la comunicación en los movimientos comunitarios

Consulta previa y democracia en el Ecuador

A lo largo de la historia, los Pueblos Indígenas ha protagonizado luchas histórica en defensa del territorio y formas de vida que han mantenido desde tiempos ancestrales. Según la Constitución en el Ecuador, las comunidades indígenas tiene el el derecho a la Consulta Previa; es decir, que el Estado tiene que consultar a las comunidades antes de poner en marcha iniciativas de desarrollo que podrían afectarles directamente para asegurar una efectiva participación política de los pueblos indígenas. Sin embargo, esta obligación por parte del estado ha sido sistemáticamente eludida por diversos gobiernos y los pueblos indígenas se han visto obligados a acudir a las instancias internacionales de protección de los derechos humanos para hacer respetar sus derechos.

Las primeras disputas políticas y teóricas en torno al tema de la Consulta Previa en el Ecuador, se dieron a partir de las exigencias del movimiento indígena para el reconocimiento del Convenio 169 de la OIT2 y de los derechos colectivos amparados en la Constitución, que fueron posibles con la apertura de un proceso de Asamblea Constitucional entre nales de 1997 e inicios de 1998.

Tal es el caso del pueblo kichwa de Sarayaku, un pueblo indígena ubicado en el corazón de la Amazonía ecuatoriana que viven allí aún de manera tradicional, de la caza, pesca, agricultura y ganadería; vive en las riberas del río Bobonaza, en la provincia de Pastaza. Administra unas 135.000 hectáreas de territorios ancestrales de los que ha obtenido del estado ecuatoriano los títulos de propiedad colectiva. Hasta hoy en día, depende enteramente para sus recursos de la selva tropical. Utiliza las plantas alimenticias, medicinales, ornamentales, rituales y construye con madera las casas, las piraguas, los objetos utilitarios y las herramientas. Sarayaku tiene su modo propio de gobierno tradicional basado en los principios democráticos extremadamente desarrollados.

En 1990, el Estado Ecuatoriano, otorgó un permiso a una empresa petrolera privada para realizar actividades de exploración y explotación petrolera en territorio del Pueblo Indígena Kichwa de Sarayaku sin que se hubiere consultado previamente con éste y sin su consentimiento. Así, se iniciaron las fases de exploración petrolera, inclusive con la introducción de explosivos de alto poder en varios puntos del territorio indígena, creando con ello una alegada situación de riesgo para la población, ya que durante un período le habría impedido buscar medios de subsistencia y le habría limitado sus derechos de circulación y de expresar su cultura.

Ante esta amenaza, los afectados iniciaron un proceso de lucha y movilización que involucró acciones judiciales en las cortes nacionales e internacionales, llegando, en el 2003 a la CIDH, obteniendo sentencia favorable. La comunidad y el movimiento indígena ecuatoriano celebraron la sentencia como un triunfo histórico. De su parte, el Gobierno Nacional anunció que la respetaría y acataría, pero atacó al movimiento indígena, concretamente a la CONAIE, argumentando que la sentencia no reconocía la condición “vinculante” de la consulta previa, por lo tanto, según su lectura, esto solo significaba una derrota para la CONAIE.

En conclusión, la convocatoria a consulta pre legislativa no se da como un cumplimiento formal del Estado, sino como una exigencia de las organizaciones sociales, especialmente del movimiento indígena. Es decir, una presión de la sociedad frente al Estado, o lo que es lo mismo: un ejercicio de la democracia por fuera de los marcos institucionales.

Mujeres de la palabra florida: comunicando pensamientos en radio Jënpoj

Carolina Vásquez reporta la experiencia de la radio comunitaria del pueblo Ayuujk de Oaxaca, donde las mujeres son protagonistas en el proceso de comunicación donde las radios comunitarias representan un recurso vital para el fortalecimiento de sus formas de vida y reivindicación de derechos colectivos e individuales. En este texto se exponen algunas acciones colectivas que las mujeres indígenas Ayuujk han realizado en la radio comunitaria Mixe, Jënpoj (vientos de fuego) en el pueblo Ayuujk ubicado la Sierra Norte de Oaxaca, México.

Este espacio de comunicación es construido por jóvenes estudiantes, profesionales, autoridades, comuneros y comuneras Ayuujk con la finalidad de visibilizar, compartir y fortalecer el pensamiento colectivo de las mujeres y los hombres del pueblo Ayuujk en su propia lengua. En un contexto de globalización y mercantilización de la palabra y de discriminación ante el rol de la mujer, este medio de comunicación ha logrado trascender en la vida de las mujeres indígenas, ya que desde sus propias miradas, pensamientos y palabras narran sus vidas y cumple con un papel transformador en los espacios de convivencia comunitaria.

Experiencias de montaje creativo: de la historia oral a la imagen en movimiento ¿Quién escribe la historia oral?

Los procesos de representación de las luchas sociales, sobre todo a nivel documental, siempre ha estado íntimamente relacionado al mundo de la sociología de la imagen y del montaje audiovisual donde existen individualidades que trazan arquetipos de conductas colectivas y nos muestran el contexto de un país atravesado por tantas brechas y silencios culturales. Siempre, los debates sobre las tramas étnicas se han realizado, a partir de una matriz colonial que cruza la contemporaneidad de la sociedad boliviana. En este sentido, el trabajo de recuperación de la historia desde la oralidad, permite escuchar las voces largamente silenciadas, donde desde los procesos, se comienza a revivir la historia y las imágenes, formas, personas, sentimientos salen a la superficie; elementos que muy difícilmente pueden ser contador a través de otras formas de expresión como la escritura.

La imagen documental, junto a la historia oral, en experiencias con poblaciones indígenas de bolivia, demostró que se pueden generar situaciones óptimas para reconstruí la realidad por las mutuas resonancias que crea el montaje entre imágenes
diversas, a las que extrae nuevos significados.

La comunicación, una apuesta política

Es evidente que la comunicación es un acto de interacción humana, es decir, un acto donde las personas construyen todo un sistema de relaciones o vínculos dentro de un contexto social determinado, el cual está marcando por todos los roles que la gente ejerce, por los sentimientos que mediatizan esos roles, por los valores que conducen sus acciones así como los rituales y los imaginarios bajos los cuales se actúa.

Es ese sentido, es fundamental coincidir que la comunicación, no puede disociarse de la gama de actividades que conforman el accionar cotidiano de las personas y con ello, hablamos de hacer conciliar - en la diversidad que constituimos como personas - todos los elementos que puedan llevarnos a la construcción de agendas comunes y a la construcción del nuevo contrato social que tanto necesitamos.

La comunicación es coherencia, articulación de todos los elementos que permiten la vida en la comunidad y que no están sueltos, cada elemento está buscando colocarse como pieza de un rompecabeza.

Existen diferentes interrogantes:

1. ¿Qué es lo popular, lo alternativo, lo indígena en la comunicación?
Habría que concluir que la comunicación es sencillamente comunicación. Es un acto de dimensión humana, por tanto en el contexto nuestro, la comunicación es una actitud política frente a la realidad cotidiana, partiendo de nuestro dolor y nuestra alegría histórica, nos lleva a transformar, a modificar realidades, construir y asumir retos, mediante grandes procesos de enseñanza-aprendizaje, en los cuales la creación de saberes es intrínseca a la dinámica comunitaria, y en consecuencia, es intrínseca a la construcción de nuestra historia cotidiana, porque comunicación es una negociación política entre actores que le dan coherencia y articulación.

La categoría lo define el tipo de sentido del mensaje que se construye, el tipo de sujeto social que lo está produciendo y para qué tipo de proyección social lo está haciendo. No se reduce ni al aparato, ni al medio, ni a la estructura de un texto, sino al tipo de comprehensión de la realidad que está en juego, y por lo tanto, al tipo de sujeto que lo utiliza y a su identidad, lo que conduce a señalar que gran parte de lo popular y lo alternativo es el reconocimiento y validación de lo propio.

Así podríamos establecer que un proceso de desarrollo es: construir comunidad en escenarios donde los procesos de cambio son protagonizados por actores que partiendo del YO subjetivo y objetivo, asumen una posición política, se reconocerán en la diversidad y mediante una búsqueda permanente, construyen participación y apropiación, para superar la realidad limitante.

2. ¿Es la comunicación un proceso de aprendizaje-enseñanza?
En todo proceso de construcción social el eje fundamental es la comunicación, gracias a ella construimos procesos de socialización, por tanto, comunicarse es compartir la experiencia acumulada-personal e histórica- por medio de la cual vamos comprendiendo nuestro entorno, lo vamos apropiando y transformando.

Por ello, podemos afirmar que la comunicación es en sí: conocimiento, es decir, cuando se desarrolla la capacidad de apropiarse de la realidad y se rompe la distancia entre las personas y su entorno, se produce un conocimiento nuevo, porque apropiarse de la realidad es producir conocimientos,lo cual es un proceso necesariamente cotidiano.

De esta forma, los procesos de comunicación que surgen de este tipo de propuesta, nunca serán neutrales, porque en ellos está presente el protagonismo de la gente, su cotidiano vivir, por lo tanto, su dimensión política es su gran característica, dado que todo proceso comunicacional debe responder a necesidades concretas o de lo contrario, se vuelve un espacio vacío.

3. La dimensión política de nuestro trabajo: la construcción de identidad y re-creación cultural
Cuando hablamos de la dimensión política de nuestro quehacer, estamos refiriendo nuestra toma de posición ante una realidad que no es la “del otro o de la otra”, sino una realidad que tiene que ver directamente con nuestra individualidad, con nuestros principios y con nuestra étic, de tal forma que al hablar de identidad, reflexionemos y aclaremos quienes somos, y hacia dónde vamos como personas y como grupos sociales.

De acuerdo a lo anterior, lo testimonial juega un papel importante, porque recoge lo que se ha vivido, es comunicación vital y su riqueza y fuerza reside en que no es cuestionable, tiene una verdad en sí, porque se ha vivido, es parte de la historia de la comunidad y por lo tanto, produce identidad. De esta forma podemos hablar de re-crear la cultura, en el sentido de modificar patrones de pensamientos y de conducta; para retomar lo que es nuestro por ascendencia y raíz histórica, para construir visiones conjuntas que nos lleven a situarnos en el tiempo y el espacio dentro de un escenario común, donde esencialmente seamos actores y acompañantes de procesos de desarrollo.

Es necesario entonces reconocer que en nuestra sociedad hay un conjunto de mensajes preelaborados que se pueden reorientar, que pueden interpretarse desde la identidad y los valores de las culturas locales, ya que la comunicación indígena, popular, alternativa, no se basa en recetas, se basa más bien en opciones, en construcción de conocimiento y de visión política.

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